Se encuentra usted aquí

Megalitos imposibles en Etiopía

Jueves 22 de Febrero, 2018
Una cultura de origen desconocido levantó y esculpió las grandes piedras del misterioso yacimiento de Tiya. Este complejo está integrado por 46 piedras gigantes con extraños signos grabados.

En abril de 1935, pocos meses antes de que Benito Mussolini ejecutara la invasión italiana de Etiopía, un equipo de etnólogos alemanes llevó a cabo un sensacional hallazgo arqueológico en el centro casi exacto del país. El descubrimiento, que pasó desapercibido en mitad de un clima de tensión prebélica, se materializó mientras los científicos recorrían Gurage, distrito de la región de Soddo ubicado unos 90 kilómetros al sur de Addis Abeba, la capital etíope. Cuando los investigadores visitaban la pequeña población de Tiya, varios vecinos les condujeron a las afueras de la misma, donde, según ellos, sus antepasados habían librado una terrible batalla. Al llegar a lo que suponían era un vulgar cementerio, los etnólogos se toparon con un nutrido grupo de megalitos –aproximadamente 46–, la mayoría de los cuales presentaban símbolos grabados. Acababan de descubrir las «Piedras de Tiya», un yacimiento protohistórico que cinco décadas después sería declarado Patrimonio de la Humanidad.

ESPADAS Y ESTRELLAS

A pesar de dicha distinción, el sitio arqueológico de Tiya es uno de los menos conocidos e investigados del mundo, de ahí que apenas conozcamos unos pocos datos acerca del mismo. Para empezar, el calificativo «protohistórico» es más formal que otra cosa, porque la datación oficial del yacimiento sitúa a sus constructores en algún momento entre los siglos XII y XV de nuestra era, o ese fue el rango temporal resultante de datar varios enterramientos adyacentes a los megalitos, tumbas y menhires que los habitantes de Tiya identificaban con el misterioso nombre de «Piedras de Gragn».

Pero, ¿son realmente coetáneos unos y otros? ¿Y qué o quién era ese «Gragn»? En cuanto a la primera cuestión, es sabido que el megalitismo es un fenómeno cultural muy antiguo, generalmente asociado al periodo Neolítico –aunque se extendiera hasta la Edad del Cobre–, de manera que no parece probable que alguien erigiera megalitos tan tarde como sugiere la datación de las «Piedras de Tiya». En el mismo sentido, los símbolos tallados en las piedras no pueden relacionarse ni con el cristianismo ni con el islam, religiones que influyeron en los usos culturales etíopes en los primeros siglos de nuestra era, sino con cultos paganos forzosamente anteriores, o eso se deduce de la profusión de signos de posible carácter astronómico y otros que los especialistas son incapaces de interpretar. La única excepción la constituye la abundancia de espadas o puntas de lanza, cuya apariencia sugiere cierta modernidad. Y todo ello sin que podamos descartar que los símbolos fueran grabados después de erigidas las piedras, del mismo modo que, por ejemplo, se cristianizaron muchos megalitos europeos al tallar cruces sobre los mismos.

CAUDILLO MUSULMÁN

En cuanto al término «Gragn», parece claro que los habitantes de Tiya se referían al apodo por el que era conocido Ahmad ibn Ibrahim al-Ghazi (c. 1506-1543, caudillo musulmán cuyas incursiones en Abisinia –antiguo nombre de Etiopía– obligaron a fortificar las principales ciudades del país.

No obstante, Ahmad Gragn (Ahmad el Zurdo) nació y murió mucho después de que se construyeran «oficialmente» los megalitos de Tiya, lo que tampoco ayuda a esclarecer ni el origen del yacimiento ni la identidad de los hombres que fueron enterrados cerca del complejo, probablemente soldados a juzgar por las heridas que presentaban los cadáveres. Como vemos, casi todo son incógnitas en relación con este fascinante enclave de Etiopía. En cualquier caso, siempre nos queda la espectacularidad de sus grandes piedras labradas, mudos testigos de un tiempo cuya verdadera historia todavía está por escribirse.

LA CAMELOT DE ÁFRICA

Entre las singularidades de Etiopía está el castillo de Gondar, una fortaleza con apariencia medieval aunque erigida en el siglo XVII. La conocida como «Camelot de África» no fue un capricho de quien ordenó construirla, el emperador etíope Fasilides, sino que respondió a la necesidad de fortificar las principales ciudades del país ante los frecuentes ataques de los musulmanes, uno de cuyos mayores exponentes fue Ahmad el Zurdo, caudillo e imán del sultanato de Adel, un estado islámico ubicado al suroeste del golfo de Adén que venía hostigando a la vecina y cristiana Etiopía desde el siglo XIV. Aunque las «Piedras de Tiya» sean «protohistóricas», es probable que los cadáveres hallados junto a ellas fuesen de víctimas de alguna batalla entre etíopes y musulmanes.

 

Otros artículos de:

Comentarios

Si existen las luces en el firmamento, en Muerte clínica, me quede sin sangre en un aparatoso accidente. (Son familia y conocidos, otras son clases mientras duermo, otras las anoté a bolígrafo ( NOTA INFORMATIVA) mis jefes discutieron 2:30h / las elevaron a jefes de altísimo rangos, Se registraron en una torre de Control , me llamaron PROTECCIÓN CIVIL DE EL MAR, Servicio Marítimo de Guardias Civilrs, TORRE DE CONTROL MADRID, y Alumno en prácticas de Torre de contro/ un Controlador. Eran un tono amarillo , reflejado en el mar, con luna creciente , variable , jugaban con nosotros a su antojo. Percibi calor y dolor de cabeza, Otros/as vompańeros a unos 70Km. También lo registraron. Pero no llegaron a la playa que estaban, tras el aviso llegue a verlas al menos una saliendo de el mar. Uso gafas y me cegaron , al unísono las veían Madrid , Protección Civil Marina de Otras Islas, el controlador, Dos mujeres De seguridad Privada y Su Compańero. Mis Jefes las vieron en diversas Cámaras, no se produjo dolo, o agresion. Su velocidad en Radares, y personalmente , aquello me desbordó, Era nonche muy en calma. Mi compańero cayó enfermó esa noche unas horas antes. No use el ordenador para poder relatar todo, Hay un tiempo en blanco, mientras escribía la nota, no pude expresarlo. Para no generar desconfianza o desprestigio se decidió guardar silencio. Creó este en Madrid, me dieron dos Días libres. Uno lo dedique a ir a la medica , me molestaba la cabeza, El sonido/os o hondas he intenténtado escucharlo en la música. NO LO HE CONSEGUIDO , lo más parecido son cómo leves movimientos en tierra sonstenido, a la vez que un silencio vacío, muerto y deslumbrava. De su desapariciones condensados en poquísimos tiempos. No puedo decir el lugar. Para no comprometer a las personas que esa noche estábamos. ( hablaría de un cortocircuito) o dolor de cabeza. Atentamente.

No mamen pense que era una revista seria por si es verdad entonces pongan una foto no un dibujo,puras mamadas

Añadir nuevo comentario