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EXPERIENCIAS DE MUERTE COMPARTIDAS

Jueves 27 de Agosto, 2015
Son infinidad los casos de personas que están acompañando a un enfermo en sus últimos instantes de vida y que comparten con éste sorprendentes experiencias, como el repaso a la vida del individuo «en tránsito», la comunicación con familiares ya fallecidos o el encuentro con entidades espirituales que transmiten ciertos mensajes. Se trata de un fenómeno universal del que también han sido testigos muchos médicos y profesionales de la salud… Por Miguel Pedrero

El día que mi marido Johnny cumplió los 55 años, el médico nos dijo que tenía cáncer de pulmón y que le quedaban unos seis meses de vida (…) Estuve siempre a su lado en el hospital, y estaba abrazada a él en el momento de su fallecimiento. Cuando murió, pasó a través de mi cuerpo. Fue como una sensación eléctrica, como si metiese el dedo en un enchufe, sólo que mucho más suave (…) Al suceder aquello, ‘saltó’ a nuestro alrededor toda nuestra vida, y fue como si se tragara en un instante la habitación del hospital y lo que contenía. Todo era luz a nuestro alrededor, una luz viva, blanca (…) Todo lo que habíamos hecho estaba allí, en esa luz. Y vi también cosas de Johnny (…) Observé cosas que hacía antes de que nos casáramos. Lo vi con chicas cuando era muy joven. Después las busqué en el anuario de su instituto, y pude encontrarlas, basándome sólo en lo que había contemplado en la revisión vital, durante su muerte».
De este modo comienza una mujer llamada Dana el relato de su experiencia en el lecho de muerte de su marido. Se trata de una de las decenas de informantes que compartieron estas vivencias con el psiquiatra Raymond Moody, que acabó publicándolas en un libro titulado Destellos de eternidad (Edaf, 2010), escrito en coautoría con el periodista científico Paul Perry.
Según Dana, durante la revisión de la vida de Johnny –circunstancia también común en los casos de experiencias cercanas a la muerte– surgió en la estancia la figura de una niña pequeña, que la mujer reconoció, no sabe explicar cómo, con una bebé que perdieron a causa de un aborto natural cuando ambos eran muy jóvenes. Por otro lado, resultaba curioso que ciertas partes de esa película de la vida de Johnny estuvieran censuradas por una especie de paneles, como si «algo» no permitiera a Dana contemplar esas escenas de la existencia terrenal de su esposo.
Más desconcertantes todavía son aquellos casos en los que no uno sino varios testigos observan los mismos extraños fenómenos alrededor de un familiar o amigo en proceso de tránsito al «otro lado». Moody refiere el testimonio de una mujer de Atlanta, quien le contó al psiquiatra que ella y dos hermanos que se encontraban en una habitación de hospital apurando los últimos instantes de vida de su madre, vieron cómo una luz de procedencia desconocida –«no se parecía a ninguna luminosidad de la Tierra», dijo la informante– inundaba la estancia. En ese instante, su madre expiró, al tiempo que alrededor de los atónitos testigos aparecían unas pequeñas luces brillantes que terminaron tomando la forma de una entrada «que producía una sensación de gozo indescriptible». Cuando todo terminó, le contaron a una enfermera lo sucedido, quien los tranquilizó diciéndoles que esta clase de hechos eran muy comunes.

LA MUERTE, UN AMANECER
Hasta hace no demasiados años, las personas que estaban en proceso de dejar este mundo morían en soledad. Únicamente médicos y enfermeras trataban de hacer ese trance menos doloroso, al menos en lo que concierne al aspecto físico. Sin embargo, numerosos estudios en el campo de la tanatología están cambiando radicalmente esta visión tan materialista de la muerte. Cada vez son más los especialistas que se esfuerzan en explicar que morir es un proceso biológico tan normal como el nacimiento, y que, por tanto, el desenlace de nuestra existencia física debe contar con el aliento, la cercanía emocional, la comprensión y el amor de los seres que nos quieren.
La principal responsable de este cambio de actitud en los profesionales de la medicina tiene nombre de mujer: Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004), médico psiquiatra que dedicó su vida a entender, acompañar y ayudar a personas que estaban en proceso de abandonar este mundo y a sus familiares… (Continúa en AÑO/CERO 302).
 

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Comentarios

Mi pareja y yo soñamos que a ambos nos disparaban y que solo yo perdia la vida, lo curioso es que el sueño es bastante similar en cuestion de tiempo, lugar y modo en el que suceden los hechos; yo me encontraba trabajando y ella en casa cuando esto paso, no se fue muy raro nunca nos habia pasado pero ella dice haber visto una sombra similar a la muerte en el espejo antes de dormir, alguien me podria decir ¿que significa eso?

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