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ATLÁNTIDA ATLÁNTICA

Miércoles 25 de Marzo, 2009
Enrique de Vicente

Google Earth se ha convertido en una maravillosa herramienta para explorar nuestro mundo y sus misterios. Aunque, cuando malinterpretamos algunas informaciones técnicas que nos proporciona se convierte en una fuente de errores, como parece haber ocurrido con la noticia publicada por el diario The Sun, según la cual una supuesta estructura submarina próxima a Madeira y localizada mediante dicho programa, podría corresponderse con la legendaria Atlántida, algo que Google no tardó en desmentir. Pero esto nos ha animado a revisar los últimos descubrimientos y teorías relacionados con este supuesto continente. Y digo supuesto porque, si acudimos a las descripciones de esta civilización que nos proporciona Platón –a quien se considera la fuente inicial de esta leyenda– hablan claramente de quienes se enfrentaron a los primitivos griegos, como procedentes de una isla o península, rodeada por otras y situada frente a las columnas de Hércules y a Gadeira (Cádiz), por lo que no deberíamos buscar continente alguno y no deberíamos hacerlo en otro lugar que no fuese el Océano Atlántico. Así lo ha demostrado, con sólidos argumentos filológicos,
Georgeos Díaz, quien aclara que según Platón su narración no es «un mito fabricado» para ejemplificar sus ideas sobre un Estado ideal –como pretenden los escépticos– sino una «historia verdadera», además de que otros escritores anteriores a él –como Marcelo o Sachoniatón– mencionan la Atlántida y muchos otros autores clásicos aceptaban su existencia. Aunque tampoco encontramos en dichos textos ninguna referencia a que esta tierra fuese la cuna de otras civilizaciones, como han pretendido autores más modernos, si bien fueron los sacerdotes egipcios quienes informaron de su existencia a Solón, citado por Platón como su fuente.

Es en torno a las costas gaditanas donde han intentado buscar sus restos diferentes investigadores, y es en esa dirección donde habría que centrar toda búsqueda futura, aunque –con toda certeza– existan otras civilizaciones tragadas por las aguas en diferentes partes del mundo. Pero, lamentablemente, frente a la multitud de atlantólogos y exploradores surgidos en otros países, en España –uno de los tres países más cercanos a su hipotético emplazamiento, junto a Portugal y a Marruecos– la atracción popular y oficial por esa misteriosa y fascinante civilización brilla prácticamente por su ausencia y apenas se publican libros o artículos sobre el tema. Si con nuestro informe logramos despertar algún interés, nos daremos por satisfechos.
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