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La tumba y el cuerpo

Miércoles 21 de Diciembre, 2016

Antes de abordar este asunto, hagamos un sano ejercicio de repaso histórico. En el año 1993 el alemán Rudolf Gantenbrink llevó a cabo un proyecto soberbio. Con el apoyo del Gobierno egipcio, introdujo un robot en uno de los dos conductos que hay en las paredes de la Cámara de la Reina de la Gran Pirámide, conocido como «canal sur». La sorpresa fue descomunal, porque tras reptar varios metros, más adelante descubrió lo que parecía ser una pequeña puerta, con dos pomos a media altura.

La conmoción fue brutal; muchos pensaron que aquel bloque de arenisca era el paso previo al descubrimiento de una tumba secreta. Años después, con Gantenbrink despreciado por esas mismas autoridades, la Gran Pirámide fue cerrada al público, so pretexto de realizar labores de conservación en su interior, muy deteriorado por la transpiración de miles de personas que durante décadas han accedido a la gigantesca estructura. Nosotros tuvimos la oportunidad de entrar en aquellos días y de comprobar que lo que estaba ocurriendo no parecía tener mucho que ver con tareas de rehabilitación. Poco después, National Geographic, apoyada en el omnipresente arqueólogo Zahi Hawass, intentaba llegar más allá de lo que lo había hecho el alemán, e introdujeron un segundo robot que logró traspasar con un trépano la «puerta de Gantenbrick», para descubrir otra y algo similar a pinturas.

Y así hasta el día de hoy… Algo parecido está ocurriendo ahora en Jerusalén, donde hemos estado tres meses atrás, para comprobar que las tareas de preservación del lugar en el que supuestamente fue enterrado Jesús, están siendo «vigiladas» de nuevo por la citada organización, que ya está preparando un documental sobre el tema para 2017. Entre otras cosas han retirado la losa que protege la original sobre la que supuestamente se situó el cuerpo y han introducido una cámara endoscópica para ver si hay «algo» más abajo. El objetivo: comprobar si la tumba está ocupada, y si es así, establecer desde cuándo. Decía san Pablo que el cristianismo

tiene sentido si creemos en la resurrección de Jesús… ¿Se imaginan lo que supondría que allí hubiese un cadáver?

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Comentarios

No seria raro que hubiera un cadaver, ya que la tumba donde enterraron a Jesus era propiedad de Jose de Arimatea, la cosa seria comprobar que el cuerpo es el de Jesus de Nazareth. Buena suerte con eso..

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