Se encuentra usted aquí

Los crímenes del ashram de Dios

Lunes 18 de Julio, 2011
ENIGMAS

A pesar de aquellos testimonios de viajeros desencantados, que pude recoger durante años, eran muchos más los devotos que volvían entusiasmados de su encuentro con Sai Baba. Todos contaban maravillosas experiencias espirituales, e incluso paranormales, protagonizadas en carne propia en Prashanti Nilayan. Sin embargo nadie quería hablar de los sucesos más oscuros que, durante años, saltaron temporalmente a los titulares de la prensa nacional e internacional. Sucesos que hoy, con la perspectiva que da el tiempo, cobran un nuevo interés en relación al caso.
El 20 de febrero de 1987, el cuerpo calcinado de un joven fue descubierto en Alike. Fue identificado como Lokayya Pujari, un estudiante de primer año del Colegio Universitario creado por la Fundación de Sai Baba en el pueblo. De su cuello todavía colgaba un relicario con la foto del Swami. El cadáver estaba quemado por la parte frontal, hasta la cara, lo que dificultó inicialmente la identificación. Y a pocos metros del edificio. La policía local clasificó el incidente como “suicidio”, lo que escandalizó a los vecinos, que llegaron a protagonizar manifestaciones para que se considerase la muerte de Lokayya como “no natural”. Lokayya provenía de buena familia, era un excelente estudiante y también el presidente de los scouts. No existía ninguna razón para suicidarse, y menos aún, para quemarse vivo, sin proferir ni un solo grito que alertase a sus compañeros, que dormían a pocos metros.

Según una información anónima, los mandos policiales locales, también devotos de Sai Baba, habían intentado ocultar el incidente, como otros que ya se habían producido anterioremente. Esa misma fuente sugería que Lokayya había sido testigo de indecorosos comportamientos homosexuales de Sai Baba, y de algunos de sus seguidores, con los estudiantes –solo varones– del centro… No era la primera vez que se producía una muerte extraña en el entorno se Baba. Ni tampoco la última. El caso que alcanzó más repercusión mundial se produjo el 6 de junio de 1993, cuando cuatro jóvenes, ex devotos del santón, se colaron en sus aposentos, presuntamente con la intención de asesinarlo. Pero fueron descubiertos y se inició un enfrentamiento con los todavía devotos. Baba consiguió escapar de milagro del atentado, y los jóvenes, que iban armados con cuchillos, murieron.

Todavía hoy es un misterio cómo se produjo la muerte de Suresh Shatharam Prabhu, Sai Ram, N. Jagannatha y Suresh Kumar. En el informe policial, presuntamente manipulado, aparecen las fotos de los cuatro jóvenes, que solo iban armados con armas blancas, acribillados a tiros por la policía. Aunque varios agentes fueron interrogados sobre el incidente, ninguno fue procesado. Sai Baba, protagonista principal del presunto intento de asesinato, ni siquiera prestó declaración. También murieron en el extraño incidente el sirviente Sai Kumar Mahajan y el asistente personal de Baba, Radhakrishna Menon, un personaje importante en esta historia… Sobre este incidente en concreto, B. Premanand publicó un voluminoso libro titulado Murders in Sai Baba’s bedroom; a él remito a los lectores interesados en profundizar en el caso.

Lo cierto es que, como en otras ocasiones, surgió el rumor de que aquellos jóvenes habían sido víctimas de abusos sexuales por parte de Sai Baba. Y habían decidido vengarse y evitar que otros estudiantes de sus escuelas sufriesen las violaciones. Algo que los devotos siempre se negaron tan siquiera a considerar. Aunque un ex devoto, Tal Brooks, lo llevaba clamando a los cuatro vientos desde finales de los años setenta.

El norteamericano Tal Brook, actualmente líder evangelico y presidente del Spiritual Counterfeits Project, llegó a la India a finales de los sesenta, impulsado por la imparable oleada de espiritualidad oriental que azotó el movimiento hippie en aquella época. Y allí conoció a Sai Baba y fue seducido por él. Y aunque en 1976 publicó su primer libro, Lord of de Air, editado 3 años después en India con el título más especifico de Sai Baba, Lord of de Air, en el que identificaba al Swami con el Anticristo profetizado en el Apocalipsis, su obra más conocida no llegaría hasta 1982. Ese año publica Sai Baba, avatar of de nigth, reeditado en edición de lujo recientemente. En ese libro, Tal Brook relataba con detalle, por primera vez, los abusos sexuales a los que él y otros devotos del Swami presuntamente habían sido sometidos.

Durante más de una década los devotos decidieron desoír todos esos rumores sobre la impropias conductas sexuales del hombre-dios, alegando que se trataba de auténticos Judas, que habían traicionado al Maestro, y que actuaban así movidos por fuerzas demoníacas. Pero a mediados de los años 90, con la llegada de Internet, los devotos de diferentes países, que afirmaban haber sido sometidos a abusos sexuales por el Swami, empezaron a encontrar testimonios similares a los suyos. Y el escándalo ya fue imparable.
(Continúa la información en ENIGMAS 188).

Manuel Marballal
Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario