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Mitra y Jesús: Un mismo dios 

Lunes 21 de Julio, 2014

Además de las sorprendentes analogías biográficas entre sus respectivos fundadores, el cristianismo y el mitraísmo coexistieron pacíficamente en la roma imperial. No obstante, ¿qué sucedió para que el cristianismo se impusiera como religión dominante? 

Todo apunta a que, tras la destrucción de Jerusalén y el templo, unos pocos sacerdotes judíos llegados a roma manipularon el culto de mitra Sol Invictus para expandir el cristianismo que hoy conocemos

En 384 d. C. moría en Roma el senador Vetio Agorio Pretextato, último «papa» del mal llamado «culto a Mitra». Su nombre y filiación política y religiosa están grabados en los pedestales ubicados frente a la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, junto con una larga lista de senadores romanos –compilada entre el año 305 y el 390–. Todos ellos tenían en común haber sido iniciados mitraicos. De hecho, nueve de ellos ostentaron el importante título de Pater Patrum, lo que confirma que el Vaticano fue sede de la jefatura suprema de la organización mitraica.

Durante casi setenta años, los jerarcas de ambas «religiones» convivieron en paz, como lo prueba el hecho de que, como prefecto de la ciudad, Pretextato confirmó en el trono de Pedro al obispo Dámaso en el año 367. Vetio Agorio declaró que si le hubieran ofrecido la cátedra de Pedro, se habría bautizado. Sin embargo, a su muerte sucedió todo lo contrario. El grado de Pater Patrum recayó en el obispo Siricio, primero en la historia de la Iglesia en adoptar el título de «Papa». Al hacerlo, Siricio heredó una serie de prebendas, títulos, símbolos y bienes materiales que fueron transferidos en su totalidad del mitraísmo al cristianismo. Para entender este «traspaso de poderes» entre los «Papas» mitraico y cristiano hay que remontarse al año anterior. 

Decisión polémica

En 383, el Senado romano había votado a favor de la abolición del paganismo en su Imperio de Occidente. Tal sufragio ha desconcertado a los historiadores, quienes se han preguntado si la decisión no obedeció a alguna clase de intimidación por parte del emperador Teodosio o de cualquier otro. Por aquel entonces, los miembros del Senado romano eran en su mayoría paganos. Incluso se ha escrito que el Senado fue el último bastión de la resistencia del paganismo frente al cristianismo emergente. Sin embargo, ello contradice la aseveración al respecto de San Ambrosio, quien insistió en que los cristianos ya eran mayoría en el Senado en dicho periodo, opinión que muchos historiadores contemporáneos consideran escasamente fiable. ¿A quién debemos creer? ¿A San Ambrosio o a los estudiosos actuales?

Para empezar, es poco probable que el obispo de Milán, que pertenecía a una gran familia de senadores y estaba al tanto de las cuestiones romanas, estuviese tan equivocado. Aunque tampoco podemos desestimar la opinión de los historiadores, pues éstos disponen de pruebas documentales y arqueológicas que confirman que la mayoría de los senadores romanos eran «padres» de Mitra Sol Invictus.

No obstante, lo que ninguno de estos historiadores parece haber entendido o se ha negado a aceptar es que, obviando las evidencias históricas, no era incompatible ser adepto del cristianismo y del mitraísmo a la vez.

El ejemplo más notable lo constituye el emperador Constantino, pero hay muchísimos más. Constantino era seguidor de Mitra Sol Invicto y nunca lo negó. De hecho, se vanagloriaba de ser «obispo designado por Dios para la humanidad al margen de la Iglesia». También Eusebio, su biógrafo, lo define como «nuevo Moisés» y «una especie de obispo universal». Sabemos que Constantino, ya como emperador cristiano, continuó acuñando monedas con símbolos de Mitra en una de sus caras, y que los cristianos de Constantinopla le erigieron una estatua colosal con dichos emblemas. Además, sólo accedió a bautizarse en su lecho de muerte.

También sabemos que, inmediatamente después de la votación para abolir el paganismo, los senadores romanos abrazaron la fe cristiana, aunque en privado siguieran profesando el culto a Mitra. No obstante, ¿cómo era posible que una persona mostrara adhesión a dos religiones a la vez?… (Continúa en AÑO/CERO 289).


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