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Una nube de plasma quebró el escudo magnético de la Tierra en 2015

Lunes 07 de Noviembre, 2016
Una explosión de rayos cósmicos registrada en 2015 produjo una grieta en el escudo magnético de la Tierra, según el telescopio de muones GRAPES 3, el mayor monitor de rayos cósmicos.

La explosión se produjo cuando una nube gigante de plasma expulsada de la  corona solar golpeó a la Tierra a una velocidad muy alta, causando la compresión  masiva de la magnetosfera de la Tierra y provocando una severa tormenta  geomagnética, según informa Europa Press.

El telescopio de muones GRAPES-3, ubicado en el Laboratorio de Rayos Cósmicos  del TIFR (Tata Institute of Fundamental Research), en Ooty (India) registró una  explosión de rayos cósmicos galácticos de aproximadamente 20 GeV, el 22 de junio  de 2015, que duró dos horas.

El estallido ocurrió cuando una gigantesca nube de plasma expulsada de la  corona solar, moviéndose a una velocidad de unos 2,5 millones de kilómetros por  hora, golpeó nuestro planeta, causando una severa compresión de la magnetosfera  de la Tierra, de 11 a sólo 4 veces el radio de la Tierra. Se desencadenó una  severa tormenta geomagnética que generó una aurora boreal y apagones de señal de  radio en muchos países en latitudes altas.

La magnetosfera de la Tierra se extiende sobre un radio de un millón de  kilómetros, actúando como primera línea de defensa, protegiéndonos del flujo  continuo de rayos cósmicos solares y galácticos, protegiendo así la vida en  nuestro planeta de estas radiaciones energéticas de alta intensidad.

ROTURA TEMPORAL
Las simulaciones realizadas por el equipo de GRAPES-3 en relación a este  evento indican que "el escudo magnético de la Tierra se rompió temporalmente  debido a la aparición de una reconexión magnética, permitiendo que las  partículas de rayos cósmicos galácticos de menor energía entraran en nuestra  atmósfera".

El campo magnético de la Tierra dobló estas partículas alrededor de 180  grados, desde el lado del día hasta el lado nocturno de la Tierra, donde fue  detectado como una explosión por GRAPES-3 alrededor de la medianoche del 22 de  junio de 2015. Los datos fueron analizados e interpretados a través de una  simulación extensiva durante varias semanas utilizando el dispositivo de  computación de 1.280 núcleos construida internamente por el equipo de físicos e  ingenieros de GRAPES-3 del Laboratorio de Rayos Cósmicos de Ooty. 

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