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VIDA ENTRE VIDAS

Miércoles 29 de Agosto, 2012
Jim B. Tucker

Incansable investigador del fascinante fenómeno de los niños que recuerdan sus vidas pasadas, el Dr. Jim B. Tucker acaba de publicar los resultados de sus pesquisas en “Vida antes de la vida” (Arkano Books, 2012), extraordinaria obra de la que extractamos el siguiente reportaje. En el mismo, se ofrecen no sólo casos de pequeños cuyos testimonios sobre sus reencarnaciones han sido posteriormente comprobados, sino también aquellos en los que dichos niños ofrecen detalles sobre su estancia en el más allá, antes de volver a nacer de nuevo en la Tierra.

La mayoría de los sujetos con recuerdos de vidas pasadas que hemos estudiado, no hacen afirmaciones de este tipo. De un total de 1.100 casos, 69 contaron recuerdos del funeral de la personalidad anterior o de lo que se hizo con sus restos; 91 describieron otros hechos que sucedían en la Tierra; 112 contaron haber estado en otro plano; y 45 refirieron recuerdos de cuando fueron concebidos o de cuando nacieron en su vida actual.

Hay, al menos, un par de factores que nos dan a entender que estas afirmaciones son, como mínimo, dignas de tenerse en cuenta. En primer lugar, algunos niños han realizado afirmaciones sobre hechos sucedidos que, según se comprobó más tarde, eran exactos. Existen algunos indicios a favor de las afirmaciones de los niños de que recuerdan incidentes que tuvieron lugar entre una vida y otra. Veremos algunos de ellos un poco más adelante. Los niños de los casos con una base sólida tienden a realizar afirmaciones de este tipo con más frecuencia que los niños de los casos más débiles, lo que apoya hasta cierto punto su validez.

Los niños que cuentan datos sobre el funeral de su personalidad anterior, no tienden a dar muchos detalles, por lo que parece que no se centran mucho en la cuestión. Si aceptamos las contadas afirmaciones que hacen, dan a entender que la conciencia de la personalidad anterior se mantuvo en las proximidades del cuerpo o de su familia durante algún tiempo después de la muerte. Algunos pequeños han contado que se quedaron un tiempo considerable después del funeral. En ciertos casos, la familia anterior ha confirmado algunas de las afirmaciones. Por ejemplo, un niño de India llamado Veer Singh afirmaba que recordaba la vida de Som Dutt, otro niño que había vivido en un pueblo a ocho kilómetros de distancia y que había muerto once años antes de que él naciera. Dijo que había estado en forma de espíritu por las cercanías de la casa de Som Dutt, viviendo en un árbol, y que en ese tiempo pudo asistir a la boda del hermano de Som Dutt. Incluso ofreció detalles sobre el tipo de comida que se había servido.

Dijo también que acompañaba a los miembros de la familia cuando salían de la casa. Estos recuerdos concordaban con un sueño que había tenido la madre de Som Dutt varios meses después de la muerte de éste. Su hijo se le apareció en un sueño, y le dijo que estaba acompañando a su hermano, el cual salía de la casa a hurtadillas por las noches para ir a las ferias. Después, el hermano confesó a su madre que, efectivamente, había estado saliendo de la casa a escondidas. Asimismo, Veer Singh contó que se había irritado porque unas mujeres que jugaban en un columpio colgado del árbol donde él vivía, habían roto la tabla del balancín. El padre de Som Dutt recordaba que se había producido un incidente de ese tipo… (Continúa en AÑO/CERO 265).
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