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Encuentran libros envenenados del siglo XVI

Miércoles 03 de Octubre, 2018

Es sabido que, en muchas ocasiones, la realidad supera a la ficción y que el pasado aún guarda con recelo muchos secretos.

Esta vez, la sorpresa se la ha llevado un grupo de investigadores de la Universidad del Sur de Dinamarca que, sin esperarlo, se han dado de bruces con un descubrimiento digno de un thriller histórico.

¿Recuerdan la famosa novela El nombre de la rosa, del semiólogo Umberto Eco? Enseguida entenderán por qué.

En ella, su protagonista, Guillermo de Baskerville, ha de hacer frente a una serie de misteriosos asesinatos que acaban estando relacionados con un libro envenenado.

Pues Jakob Povl Holck y Kaare Lund Rasmussen, autores de la investigación, estaban rastreando el uso de fragmentos de manuscritos medievales, como copias de la ley romana o la ley canónica, para las portadas de libros posteriores.

«Está bien documentado que los encuadernadores europeos del siglo XVI y XVII solían reciclar pergaminos más antiguos para ponerlos en las portadas».

La sorpresa llegó cuando, al llevar al laboratorio tres ejemplares de textos históricos datados entre los siglos XVI y XVII y aplicar la fluorescencia de rayos X, una técnica bien conocida en el terreno de la arqueología y el arte para descubrir elementos ocultos a simple vista, los investigadores hallaron una capa de pintura verde que eclipsaba las letras.

Los análisis de rayos X acabaron por revelar que esa capa que impedía leer el texto no era otra cosa que arsénico, una de las sustancias más venenosas y peligrosas del mundo, pudiendo llegar a provocar la muerte.

El libro podría haber llegado a ser tóxico solo en caso de un uso excesivo del mismo, pero el paso de los siglos, afortunadamente, ha ido reduciendo las propiedades peligrosas del veneno.

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