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Un ex militar brasileño afirma que asistió al sepelio de Hitler... en Paraguay

Miércoles 08 de Febrero, 2017
Revelaciones recientes confirmarían que Hitler podría estar enterrado en un bunker bajo un hotel de Paraguay.

Tras la II Guerra Mundial y, pese al cerco de los Aliados, es sabido que prominentes jerarcas nazis lograron huir y refugiarse en Sudamérica. Pero hasta hace poco, la idea de que entre ellos estuviera el propio Adolf Hitler parecía descabellada. Rrecientemente, el ex militar Fernando Nogueira de Araujo declaró al periódico Correo Braziliense que participó nada menos que en el entierro de Adolf Hitler en Paraguay.

En el material periodístico, el ex militar admite que, efectivamente, participó de una ceremonia secreta realizada en el año 1973, en algún lugar del Paraguay, en donde el máximo jerarca nazi –que según la historia oficial se suicidó en Berlín, en 1945– habría sido sepultado en un bunker secreto, actualmente oculto en los sótanos de un establecimiento hotelero.

En declaraciones a RT (Russia Today) el periodista Abel Basti, autor de varios libros sobre el tema,  asegura que la cripta: "está ubicada una propiedad privada en Paraguay. Como se sabe, los círculos nazis y neonazis son muy importantes allá, así que realizar una exhumación es bastante difícil". El periodista recalca que un trabajo reciente, realizado con equipos técnicos especializados, "confirma la existencia de un búnker en ese lugar, no declarado en los planos originales de los predios". En en el sitio se construye un hotel.

"Ya en el lugar –declara Basti- fueron reunidos los cerca de cuarenta personas que descendieron en un ascensor, hasta los niveles más bajos del búnker. Allí había una puerta con una escalera que llevaba a una cripta,  donde estaba ubicado el féretro de Hitler".

El escritor Abel Basti

"Cuando todo el grupo estuvo reunido, se anunció que se procedería al cierre de la entrada a la cripta, y una de las personas que se encontraban presente tomó un balde con cemento y una cuchara de albañil. Entonces, comenzó a pegar ladrillos para cerrar la estrecha entrada a la cripta del Führer, construyendo una pared que bloqueó el acceso al ataúd  que guarda los despojos mortales de Hitler. Tras realizarse ese trabajo, con los honores de rigor, concluyó la ceremonia y los invitados ascendieron”.

El historiador paraguayo Marcelo Llano, en su libro Hitler y los nazis en Paraguay, ya manejaba la hipótesis de que el líder fascista pasó sus últimos días al sur de Latinoamérica, primero en Argentina, bajo la protección del general Juan Domingo Perón, y luego con los privilegios otorgados por la sangrienta dictadura de Alfredo Stroessner.

En 1945, un Agregado Naval en Buenos Aires informó a Washington que había una alta probabilidad de que Hitler y Eva Braun hubieran llegado a Argentina pero el gobierno argentino no sólo dio la bienvenida al ex dictador alemán, sino que también ayudó a esconderlo. 

Como fugitivo, el Führer estuvo varios días en España e incluso mantuvo importantes reuniones con un reducido grupo de personas, antes de salir hacia Argentina. En Zaragoza –según Basti- estuvo escondido durante un tiempo en Aula Dei, un monasterio cartujo en la carretera de Barcelona, a la entrada de Zaragoza. También en la localidad de Somo, a orillas del mar, en la región de Cantabria. El lugar donde se alojó, junto a Eva Braun, era una pequeña hostería, que hoy ya no existe, llamada Las Quebrantas.

Basti escuchó el argumento con que el supuestamente Stroessner habría justificado la acogida a Hitler en Paraguay, a mediados de los años cincuenta del siglo pasado: "Me lo pidió Perón, y yo no podía decirle que no".

Según Basti, el destino final de Hitler fue decidido por dos razones: la primera, la protección ofrecida por Stroessner y sus servicios de seguridad; y la segunda, la tradición pro-nazi de Paraguay, que fue el primer país de Latinoamérica en contar con una sede del partido fuera de Alemania, en la década de 1930.

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