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Hallan un manuscrito original sobre las enseñanzas de Jesús a su hermano

Jueves 14 de Diciembre, 2017
Un manuscrito original parece hablar de Santiago como el hermano de Jesús. Además, este texto herético, cuenta las enseñanzas secretas que Cristo impartió a su hermano.

La Universidad de Oxford ha descubierto algo insólito: la primera copia original en griego de una escritura apócrifa del cristianismo que describe las enseñanzas que Jesús impartió a su “hermano Santiago”.

Este manuscrito herético y fuera de todo canon, data de entre los siglos V y VI; se considera que pertenece a un contexto educativo y que fue el modelo de algún profesor, que lo usaba para ayuda a estudiantes a aprender a leer y escribir, dada la composición estructural del texto.

Éste cuenta, además, cómo Jesús revela a su hermano información sobre el reino celestial, sobre lo que sucederá en el futuro, incluida la muerte de Santiago, su hermano.

El profesor asistente de estudios religiosos dijo que “el texto complementa el relato bíblico al permitirnos acceder a supuestas conversaciones entre Jesús y su hermano, enseñanzas secretas que permitieron a Santiago ser un buen maestro tras la muerte de Jesús”.

 

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Según los historiadores y teólogos “iluminados”, Juan el Bautista y Jesús

habrían sido esenios

La existencia de la comunidad ascética de los esenios en Qumrán ha generado una distorsión de la historia que conocemos a través del Nuevo Testamento y se ha desvirtuado incluso la figura y doctrina de personajes claves del nacimiento del cristianismo. Así, se ha podido constatar que desde el siglo XIX diversa literatura esotérica comenzó a asociar a los esenios con Juan el Bautista, el Señor Jesús, el apóstol Pablo y la Iglesia cristiana en general, como si hubiese existido un real contacto entre ambas comunidades religiosas. Por ello se ha llegado a afirmar que, “siendo Jesús parte de una sociedad tan excluyente y tan religiosa, ¿de dónde sacó sus ideas? Resulta que se ha establecido que la doctrina de Jesús es casi una copia calcada de la doctrina de los esenios…; por esta razón se presume incluso que Jesús era un esenio, al igual que su mentor, el famoso Juan el Bautista” (1).

Muchos intelectuales han sido impulsados a desvirtuar o falsear la imagen de Jesús y la originalidad de sus enseñanzas, difundiendo la idea de que era absolutamente factible que la doctrina esenia hubiera sido la fuente de origen o la semilla del cristianismo primitivo. Hasta hoy, la mayoría de los libros publicados y muchos artículos de la web que divulgan temáticas relacionadas con los esenios siguen dedicando varias líneas para relacionar los manuscritos del mar Muerto (Qumrán) con el origen de la primitiva Iglesia cristiana. De esa manera, se ha venido sosteniendo que “son muy llamativos los numerosos paralelos y coincidencias entre los textos esenios de Qumrán y los textos cristianos del Nuevo Testamento” (2); o bien, que “el profundo estudio del contenido y del significado de los manuscritos hallados en el mar Muerto… ratifica en profundidad el estrecho vínculo que existía entre los esenios y los primitivos cristianos” (3).

Por nuestra parte, creemos que el conocimiento de la secta de los esenios -desprovista de la importancia de los fariseos y saduceos- sólo presenta rasgos de cierto interés para la historia del período en que surgió el cristianismo, pues aclara el contexto de los turbulentos tiempos en que se desarrolló la Iglesia primitiva. Pero, a la vez, consideramos sumamente grave y sacrílego que haya diversos autores que escriben libros o artículos en Internet para revisar y modificar la historia escrita en los textos neotestamentarios, relacionando directamente a los esenios con la Iglesia de Cristo, como si ésta se hubiese nutrido de la doctrina de los monjes de Qumrán.

Las teorías y especulaciones que se han tejido nos parecen altamente peligrosas, ofensivas y atentatorias contra la verdad de Dios escrita en la Biblia, y por ello no hemos podido mantener el silencio frente a tal postura anticristiana, profanadora de la sacra historia relatada en el Nuevo Testamento. Precisamente, esta reacción nos ha llevado a elaborar este estudio documentado, para demostrar bíblica, histórica y científicamente que jamás hubo alguna posibilidad de que Juan el Bautista haya sido un esenio, que Jesús haya aprendido su doctrina de los esenios, que el apóstol Pablo haya estado afiliado a los esenios, o que la comunidad esenia haya sido la matriz de la comunidad cristiana. Por último, en este estudio demostraremos que las diferencias entre los primitivos cristianos y los esenios son abrumadoramente mayores que los puntos de convergencias, y que las divergencias doctrinarias son tan profundas, que generan un gran abismo entre ambos grupos religiosos.

¿Desde cuándo se habrían relacionado los esenios y el cristianismo, según los eruditos modernos? Habría sido desde los mismos días en que fueron concebidos Juan el Bautista y Jesús de Nazaret, pues la imaginación y las narraciones de los evangelios apócrifos (escritos espurios) han supuesto lo siguiente:

“parece que Juan el Bautista y tal vez también Jesús y su familia fueron cercanos a esta comunidad (esenia)” (Jesús en su tiempo, Ernest Renan)” (41).

“Es necesario subrayar que según Lucas 1: 39, Zacarías y Elisabeth vivían en una zona montañosa,… habitaban en Betania del este, cruzando el río Jordán, muy cerca de Qumrán. Así, es posible que Zacarías formara parte del grupo terapeuta (esenio)” (42).

“Es posible que haya que considerar a Juan (el Bautista) como el personaje del Nuevo Testamento que estuvo más cerca de los esenios. Su padre, Zacarías, era un sacerdote, e Isabel, la madre, era hija de sacerdotes, posiblemente esenios… En Qumrán, las pocas parejas permitidas pertenecían a la estirpe sacerdotal. El anuncio del nacimiento por el arcángel Gabriel obligaba a Zacarías a cumplir las mismas abstenciones que se imponían los esenios, por ejemplo, no tomar bebidas alcohólicas ni mantener relaciones sexuales…” (43).

“Otros de los principios fundadores de lo que luego se denominó la cristiandad… se dice que fueron esenios… Ana (supuestamente la madre de María) y José y María, los padres terrenales de Jesús” (44).

“Sin duda, la orden esenia cumplió su altísimo cometido, preparando cuidadosamente el nacimiento de Jesús, para lo cual tomaron a su cargo y bajo su protección a las familias de María y de José que recibieron formación esenia, como también la recibió el mismo Jesús y su precursor Juan el Bautista, y les ayudó en sus respectivas misiones siempre con la mayor discreción” (45).

Lo anterior quedaría refrendado con otra afirmación de los teóricos pro “esenismo=cristianismo”: Varios personajes del cristianismo primitivo habrían salido de la comunidad esenia. Así, hemos encontrado frases como estas: “Son muy llamativos los numerosos paralelos y coincidencias entre textos esenios de Qumrán y textos cristianos del Nuevo Testamento… Algunos textos esenios (han sido) interpretados como claras alusiones a figuras cristianas” (46).

“Aunque (las obras de la australiana Barbara Thiening, de la Universidad de Sidney, y las de Robert Eiseman, de la Universidad de California) no coinciden en las conclusiones, ambos parten del supuesto de que los manuscritos qumránicos y los libros del Nuevo Testamento están escritos en claves, y se empeñan en identificar a los dirigentes de la secta con los personajes más relevantes de la primitiva comunidad cristiana. Así, el ‘Maestro de Justicia’ sería Juan el Bautista, opuesto al ‘Hombre de la Mentira’, que sería Jesús (más bien, el ‘Hombre de la Mentira’ parece identificarse con el sumo sacerdote como gran enemigo de la secta); o Pablo en oposición a Santiago (Jacobo), respectivamente” (47).

En definitiva, la importancia de la secta esenia sería muy importante, “pues muchos de los fundadores del cristianismo salieron de sus filas”, aseguró el rabino Esteban Veghazi” (48).

De modo general, como se ha indicado, los teóricos enceguecidos afirman que Juan el Bautista y Jesús el Mesías habrían sido esenios o habrían adoptado la doctrina qumranita, señalando:

“Como dije, algunos historiadores ven en los esenios los primeros gérmenes del cristianismo al considerar que, al haber pertenecido… Juan el Bautista y Jesucristo a dicho grupo y al haber vivido largos años entre ellos (de hecho algunos defienden que Jesucristo fue educado en Qumrán), Jesucristo adoptó gran parte de los postulados esenios” (49). “Siendo Jesús parte de una sociedad tan excluyente y tan religiosa, ¿de dónde sacó sus ideas? Resulta que se ha establecido que la doctrina de Jesús es casi una copia calcada de la doctrina de los esenios,… por esta razón se presume incluso que Jesús era un esenio, al igual que su mentor, el famoso Juan el Bautista. Lo anterior toma fuerza cuando se sabe, según los evangelios, que Juan el Bautista vivía en el desierto, y que el propio Jesús fue al desierto antes de iniciar su ministerio” (50).

Por su parte, Jorge Dulitzky conjetura: “¿Vivió o estuvo Juan el Bautista en Qumrán alguna vez? ¿La prédica de Jesús tenía relación con la de los esenios? A esta altura de la investigación estoy seguro de que la respuesta es afirmativa… No deja de ser de especial interés la cercanía geográfica y cronológica del ámbito donde, según los evangelios, se desenvolvieron Juan, Jesús y sus discípulos, con la zona y el campamento de Qumrán. Son tantas las coincidencias, que habría que admitir que las doctrinas esenias fueron, al menos, un cristianismo paralelo…” (51).

Con relación a la formación religiosa esenia de Juan el Bautista, se ha sostenido lo siguiente:

“(Juan el Bautista), factor determinante en la vida de Jesús, pero también una figura totalmente misteriosa. ¿Fue el líder de la prístina secta de los esenios? ¿Le traspasó a Jesús sus ideas? ¿Dónde creció? ¿Qué nexos hubo entre ambos innovadores religiosos? Poco o nada se conoce de Juan el Bautista” (52).

Declaraciones como estas han dado paso a especulaciones como las siguientes: “se cree que Juan, llamado ‘el Bautista’, pertenecía a los iniciados de la secta esenia” (53).

“De este punto parten las hipótesis que ven a Juan el Bautista como esenio. La vida ascética de Juan (narrada en los evangelios y en los textos de Josefo) induce a considerarlo esenio” (54).

“En cualquier caso, en los manuscritos de Qumrán hay múltiples puntos de contacto con el mensaje cristiano. No puede descartarse que Juan el Bautista viviera un tiempo en esta comunidad y haya recibido en ella, en parte, su formación religiosa” (55).

“Algunos teólogos sostienen que Juan el Bautista, el profeta que anunció la venida de Cristo, también habría pasado algún tiempo con la comunidad de Qumrán, ya que los evangelios canónicos dicen que estuvo un tiempo considerable en el desierto, cerca del área donde ésta se localizaba (Mateo 3: 1-3, Marcos 1: 4; Lucas 1: 63, 80; 3: 2-3)” (56).

“A los ojos de la posteridad, el miembro más reconocido de la secta de los esenios era Juan el Bautista, oriundo de una familia de sacerdotes (cohanim). Él introdujo nuevas costumbres en la vida de los esenios; una de las más importantes era sumergir en las aguas del río Jordán, como señal de penitencia” (57).

“La corriente espiritual y el testimonio de vida de los esenios fueron fuente del cristianismo primitivo y una preparación del camino de Jesús. La propia vida de Juan el Batista en las cercanías de Qumrán podría llegar a interpretarse como un elemento que preparó el camino para el mensaje de Cristo Jesús” (58).

La verdad siempre aflora: Juan el Bautista no fue esenio

Entonces, según las deducciones y especulaciones anteriores, se sostiene que Juan el Bautista habría pertenecido a la secta de los esenios, pues su vida ascética y la cercanía del río Jordán -donde bautizaba- al monasterio de Qumrán inducirían a considerarlo como tal, entre otras especulaciones. Sin embargo, los siguientes argumentos descartan completamente esa posibilidad:

No hay mayor profeta que Juan el Bautista: Juan el Bautista no fue miembro de esa secta ni su sabiduría provino de los esenios. Dios lo había predestinado antes de su nacimiento para que preparara el camino al Mesías Jesús, por lo tanto su sabiduría y conocimiento de la Palabra de divina y sobre Cristo era de inspiración celestial: “Voz que clama en el desierto; barred camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios”, anunciaba la profecía (Isaías 40: 3, Mateo 3: 1-3). “Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías… Y se le apareció el ángel del Señor… (quien) le dijo: ‘Zacarías… tu mujer Elisabet te parirá un hijo y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento. Porque será grande delante de Dios…; y será lleno del Espíritu Santo” (Lucas 1: 5-17).

Jesús dijo de Juan: “Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista” (Lucas 7: 28). Esas palabras del divino Maestro son la mayor evidencia de que el Bautista fue un hombre elegido por Dios, inspirado por Él para realizar su obra entre los hombres; no fue enseñado por los hombres, menos aún por los sectarios esenios. ¿Y porque Jesús hizo esa afirmación? Porque Juan el Bautista vio personalmente al Mesías anunciado por los profetas que lo antecedieron y fue testigo del cumplimiento de todas las profecías que lo anunciaron.

Juan el Bautista anunció un solo Mesías: En el ámbito escatológico la secta esenia creía en la resurrección de los muertos, en la venida del Mesías y en el Juicio final. Respecto al segundo principio de fe, ellos “no creían, como es tradición entre los judíos, en el advenimiento de un Mesías o Ungido de Dios. Creían, en cambio, en el advenimiento de tres Mesías, es decir, un Mesías sacerdotal, un Mesías davídico o guerrero y un Mesías profeta escatológico…, y los tres en conjunto dirigirían al pueblo de Dios a la victoria final” (21). Con relación al Mesías guerrero, los esenios esperaban en sus días la liberación político-militar de la hegemonía del Imperio romano opresor por medio de un paladín carismático y militar, de un Ungido que vendría a liberar a Israel de sus aflicciones; y el Mesías escatológico sería el profeta de los últimos tiempos (22).

En cambio, Juan el Bautista esperaba y predicaba la llegada de un solo Mesías, tal como esperaba la mayoría de los judíos y, una vez llegado éste, lo identificó en la persona de Jesús, mediante una visión celestial que quedó registrada en los evangelios (Mat. 3: 16-17, Mar. 1:10-11, Luc. 3: 21-22).

Juan el Bautista practicaba un solo bautismo: La búsqueda de la pureza llevó a los esenios a practicar abluciones o baños rituales diarios. De hecho, los numerosos lavados de purificación “eran únicos en el sentido de que el acceso a los mismos estaba restringido solamente a los miembros de la secta después de un año de prueba; la purificación se requería antes de las comidas comunitarias, como también para los casos usuales de impureza” (17).

Cabe decir que la Ley mosaica subrayaba la importancia de que el pueblo de Dios fuera limpio tanto espiritual como físicamente. Los israelitas incurrían en varias formas de inmundicia de las que habían de purificarse bañándose y lavando su ropa (Levítico 11: 28, 14:1-9, 15:1-31; Deuteronomio 23: 10, 11). La Ley mosaica no estipulaba en ninguna parte la inmersión completa de nadie; era sólo una ablución o baño ritual, no un bautismo o inmersión/sumersión total en el agua

En cambio, Juan el Bautista enseñaba y practicaba un bautismo distinto al esenio, tanto en la forma en la profundidad de su significado espiritual: Por un lado, predicaba la necesidad de un solo bautismo para remisión de los pecados y de conversión a una nueva criatura, tal como lo enseñaron e hicieron Jesús y el apóstol Pablo. En cambio, la secta esenia predicaba dos bautismos de inmersión diarios, para toda la vida del creyente, es decir, unos 730 bautismos al año.

Por otra parte, el bautismo de Juan no era un baño ritual con el que los judíos estuvieran familiarizados. El hecho de que a Juan se le apodara el Bautista indica que la inmersión que él realizaba era diferente. Los líderes religiosos judíos hasta enviaron una representación para preguntarle: “¿Por qué bautizas (sumerges completamente)…?” (Juan 1: 25). Y mientras los esenios bautizaban en piscinas o cisternas, Juan realizaba los bautismos en un río de acuerdo a la figura profética y alegórica: “El (Yahweh) volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados” (Miqueas 7: 19)

Juan el Bautista y los dirigentes religiosos judíos: La comunidad esenia eran críticos de las autoridades religiosas judías, no estaban de acuerdo con la interpretación que hacían de la ley y no aceptaban cómo funcionaba el Templo de Jerusalén. Precisamente, la actitud crítica e intolerante de los esenios hacia los fariseos, saduceos, etc. los conducía a mantenerse alejados de ellos, viviendo en el desierto. Por su parte, Juan el Bautista, es cierto, criticaba a los dirigentes religiosos, pero tenía para ellos un mensaje de conversión y esperanza para el reino de Dios, que lo alejaba del parámetro esenio. Les instaba a cambiar, diciendo: “¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (Mateo 3: 7-8).

Para concluir, lo haremos con la afirmación categórica de Marcos Brodsky, que en su libro Los eseos o esenios: “No está certificado ni autentificado por las Escrituras mismas, ni tampoco por alguna fuente histórica externa (que Juan haya sido esenio); esto es decir algún historiador contemporáneo de la época, v.g. Flavio Josefo” (101).

Notas

(1) ¿Es correcto el término “judeocristiano”? Jesús y los esenios,sk-sk.facebook.com/topic.php?uid=85254283954&-

topic=11934

(2) La discusión sobre los orígenes esenios del cristianismo, Julio Trebolle Barrera - www.ucm.es/info/especulo/-

numero4/qumran.htm

(3) www.fraternidadmasonica.com/foro/viewtopic.php?f=30&t=152

[http://los%20esenios%20y%20qumran/]Los esenios y Qumran, Agustín Fabra www.mailxmail.com/curso-esenios-qumran/esenios

(17) Nuevo Diccionario Bíblico Certeza, Ediciones Certeza Unidas, 2003, art. “Esenios”

(21) Revelación (Colección), art. “Los esenios de los tiempos de Cristo”, Fernando Laredo, año 3, nº 27, pág. 9

(22) Los eseos o esenios, Marcos Brodsky, www.elolivo.com/esenios.html; Revelación (Colección), art. “Los esenios

de los tiempos de Cristo”, Fernando Laredo, año 3, nº 27, pág. 9

(41) Citado en Esenios, es.wikipedia.org/wiki/Esenios

(42) Sacudirse los dogmas – Los esenios, sacudirselosdogmas.blogspot.com/2010/01/los-esenios.html

(43) Los rollos del mar Muerto y las raíces secretas del cristianismo, Jorge Dulitzky, book.google.cl/books/about/Los_

rollos_del_Mar_Muerto_y_las_raices_s.html

(44) Los Esenios: Maestros de Luz - Jesús, ¿uno de ellos?, www.andesenios.net/espiritu/espiritu.htm

www.wikilearning.com/monografia/los_esenios_maestros_de_luz/19474-5

(45) Los esenios y los manuscritos del mar Muerto, usuarios.multimania.es/larmenius/esenios.html

(46) La discusión sobre los orígenes esenios del cristianismo, Julio Trebolle Barrera - www.ucm.es/info/especulo/-

numero4/qumran.htm

(47) Esenios y cristianos, Santiago Ausín, http://www.aceprensa.com/articles/esenios-y-cristianos/

(48) ¿Quiénes era los esenios?, Esteban Veghazi, www.veghazi.cl/paginas/tomo2/pagina46.html

(49) El primer siglo cristiano como historia judía, Martin A. Cohen, www.jcrelations.net/El_primer_siglo_

cristiano_como_historia_jud__a.3153.0.html?L=5

(50) ¿Es correcto el término “judeocristiano”? Jesús y los esenios,sk-sk.facebook.com/topic.php?uid=85254283954&-

topic=11934

(51) Los rollos del mar Muerto y las raíces secretas del cristianismo, Jorge Dulitzky, book.google.cl/books/about/Los_

rollos_del_Mar_Muerto_y_las_raices_s.html

(52) Tras la huella de Jesús, reportaje del programa “In Situ”, Megavisión, abril de 1998

(53) Los eseos o esenios, Marcos Brodsky, www.elolivo.com/esenios.html

(54) Los manuscritos del mar Muerto, Hershel Shanks, www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=

(55) Jesús de Nazaret 1: 14, Joseph Ratzinger, citado en Esenios, es.wikipedia.org/wiki/Esenios

(56) Los Esenios: Maestros de Luz - Jesús, ¿uno de ellos?, www.andesenios.net/espiritu/espiritu.htm

www.wikilearning.com/monografia/los_esenios_maestros_de_luz/19474-5

(57) Los esenios, César Vidal Manzanares, www.protestantedigital.com/ES/Blogs/articulo/312/Los-esenios

(58) [http://los%20esenios%20y%20qumran/]Los esenios y Qumran, Agustín Fabra www.mailxmail.com/curso-esenios-qumran/esenios

(101) Los eseos o esenios, Marcos Brodsky, www.elolivo.com/esenios.html

Estimados
Amigos
Revista AÑO/CERO

creo entender que este hallazgo es igual o complementario al inspirado en la pelicula ESTIGMA sobre los manuscritos apócrifos encontrados en el mar muerto
De ser uno o el otro enfoque pues
Cambia muchos asuntos de nuestra fe
Saludos!!!!

Quiero la revista, gracias

Ojalá compartan esos textos y en español

Existe la versión completa en español

Esta revista me gusta cada vez mas. Todos sus articulos son fascinantes

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