Se encuentra usted aquí

Los aliens de Llimós aterrizan en Barcelona

Martes 31 de Mayo, 2016
El artista Robert Llimós, inaugura el 8 de junio en Barcelona una exposición basada en su encuentro cercano en Fortaleza, Brasil en 2009
Robert Llimós

Richard Dreyfuss personalizó el modo en el que afecta la experiencia cercana con los ovnis. El protagonista de «Encuentros en la Tercera Fase» (Spielberg, 1977) pinta y modela, una y otra vez, una idea obsesiva que le persigue. Siente que es una clave importante y, en efecto, terminará siendo el lugar del «contacto»: La Montaña del Diablo, al noreste de Wyoming.

Algo parecido le sucede al Premio Nacional de Artes Plásticas de la Generalidad de Cataluña (España, 1994), Robert Llimós, un artista de renombre  internacional cuyas obras, presentes en las salas de la Fondazione Pastificio Cerere y del Spazio Cerere son representativas del avistamiento que vivió en 2009, durante una visita a Brasil.

Estaba en Fortaleza. capital del estado de Ceará, una de las tres ciudades más importantes de la región Nordeste de Brasil, junto a Recife y Salvador. Decidió ir solo a las dunas de Aquiraz, playa con un mar bravío que podía servirle de inspiración para seguir dibujando su proyecto sobre los huevos en el espacio en los que venía trabajando en los últimos años. Al levantar la mirada algo le sobrecogió. Lo que tenía frente a él era una gran nave espacial que emitía luces.

Mientras esto sucedía, la hermana de su pareja de entonces empezó a preocuparse. Oscurecía y Robert no volvía a casa. Salieron a buscarle en un todoterreno convencidos de que se habría perdido. Cuando lo encontraron tenía las pupilas dilatadas y parecía exhausto.
- ¿Qué pasó? ¿Está todo bien? -Le preguntó.
- Sí, todo muy bien. –respondió el artista- He visto un platillo volante.
- ¿En serio? -Preguntó su cuñada.
- Estaba dibujando en las Dunas y, de repente, veo unas luces en el cielo, formas geométricas, líneas en el espacio. Luego siento como un láser, no sé, un escaneo en mi cuerpo y sigo mirando.

El platillo volante, cuenta Llimós, aparecía y desaparecía, como si se estuviera escondiendo por detrás de las nubes, lanzando humo o de un modo holográfico.                                                    

El artista distinguió a una pareja de tripulantes a través de una ventana de color amarillo que condensaba en sus laterales, un vaho de luz azulada. La figura femenina, llevaba una especie de diadema en la cabeza, mientras el otro le pareció más alto. Esa visión se convertirá en su actual «obsesión», la idea que le persigue, la figura que encierra «claves».

Como no podía ser menos, los apresurados bocetos que realizó sobre el episodio aquella mañana han crecido hasta convertirse un una sorprendente serie de grandes telas y esculturas que se presentará en Barcelona el próximo 8 de junio

Las pinturas de Llimós siempre estuvieron caracterizadas por los colores vivos y centradas en la figura humana, representada con un estilo expresionista, pero ahora ha cambiado las parejas humanas por las extraterrestres.  Admite que, de algún modo, se estableció algún tipo de conexión durante el encuentro. Como pintor y escultor quedó fascinado por la textura del cuerpo de aquellos seres, los reflejos de la nave, el vaho de color azul que empañaba los cristales de la cámara amarilla, la forma del artilugio... Desde entonces se ha empapado de todo lo que ha podido encontrar sobre los contactos extraterrestres, que hasta el momento de su encuentro en Fortaleza no le había interesado lo más mínimo.

Buscando respuestas acudió a los cines Maldá donde proyectaban «Ovnis en el barrio», una película-documental con 8 candidaturas a los Goya. Fue ahí donde conoció a  su director José Antonio López de Espinosa que sucumbió a la experiencia de Llimós y ha realizado una película documental sobre su obra a raíz de la experiencia ovni. El film se estrenará el próximo 10 de junio en los cines Maldà (Barcelona) 

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario