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ROSWELL: NUEVAS REVELACIONES

Lunes 20 de Julio, 2009
AÑO/CERO ha viajado hasta la localidad estadounidense de Roswell para recabar las últimas informaciones acerca del incidente OVNI más controvertido de todos los tiempos: el presunto accidente de una nave extraterrestre tripulada en 1947, y la posterior recuperación de los restos de la misma y los cuerpos de los alienígenas por el Ejército de EE UU.
El ex astronauta Edgar Mitchell aseguró recientemente que había intentado estudiar el estrellamiento de una presunta nave extraterrestre en Roswell (Nuevo México), pero las autoridades militares se lo impidieron. Mitchell, que nació y pasó su adolescencia en dicha localidad y fue el sexto ser humano en poner sus pies sobre la Luna, explicó que pudo hablar con muchos de los habitantes de la zona, quienes le aseguraron que miembros del Ejército les habían conminado a guardan silencio sobre lo que sabían. Sus declaraciones causaron un gran revuelo mediático, aunque no era la primera vez que Mitchell acusaba al Pentágono de ocultar la verdad sobre el caso.

A pesar de que han transcurrido más de sesenta años desde que William «Mac» Brazel encontrara, en el verano de 1947, los restos de un supuesto OVNI estrellado en su rancho, todavía en la actualidad siguen surgiendo nuevas evidencias y testimonios en torno a este polémico asunto. Por ejemplo, Frank Joyce, que falleció en octubre de 2008 a los 85 años de edad, trabajaba en la emisora de radio KGFL de Roswell cuando tuvo lugar el impacto del no identificado. En cuanto se enteró de lo ocurrido, llamó por teléfono al sheriff George Wilcox, quien en ese preciso instante se encontraba frente a «Mac» Brazel, el cual le estaba mostrando al agente de la ley algunos restos del OVNI accidentado en sus terrenos. El policía no tuvo reparo en pasarle el auricular a Brazel, quien le contó al periodista de la KGFL todo lo ocurrido, en rigurosa exclusiva.

«¡NO SON MONOS Y NO SON HUMANOS!»
De todos modos, tuvieron que pasar más de cincuenta años para que Frank Joyce, ya jubilado, se atreviera a revelar el contenido de su conversación con el ranchero a los investigadores Thomas J. Carey y Donald R. Schmitt. Según Joyce, «Mac» Brazel estaba muy alterado y, en cierto momento, mencionó que «el hedor era terrible». Ante la sorpresa del periodista, le dijo que la «gente pequeña» estaba muerta «en otro lugar». Joyce mostró incredulidad, a lo que el ranchero respondió: «¡Maldita sea! ¡No son monos y no son humanos!», y colgó.
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