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Agujas saludables

Viernes 14 de Abril, 2017
La acupuntura concibe la enfermedad y sus síntomas como producto de un desequilibrio energético

Vincent Chung, profesor asistente de la Universidad China de Hong Kong, y John Longhurst, profesor de medicina de la Universidad de California, son dos de los autores de un reciente estudio que revela los beneficios de la electroacupuntura en pacientes con síndrome de túnel carpiano, un trastorno que causa dolor, entumecimiento y hormigueo provocado por el pinzamiento de los nervios en la muñeca. Concluyeron la terapia 174 sujetos, comunicando una mejora notable en la funcionalidad y en la destreza, aunque en el dolor no resultó significativa. Este es uno de los más recientes estudios realizados en torno a la acupuntura, la terapia alternativa de mayor implantación y la más usada junto a la homeopatía por los médicos alopáticos. Su base y la de técnicas derivadas de ella como la digitopuntura, moxibustión y reflexoterapia, es concebir la enfermedad o algunas de sus causas como fruto de un desequilibrio en una especie de «sistema circulatorio energético» constituido por los llamados «meridianos», sistema similar al entramado sanguíneo o nervioso pero sin una manifestación física como estos.

La acupuntura plantea la existencia de una serie de puntos distribuidos a lo largo de todo el organismo, en los cuales se podría actuar para mejorar la salud, ejerciendo una influencia sobre la energía vital o ch’i que discurre por todo ser vivo.

Hablaríamos de los llamados puntos de acupuntura, resonadores o xue, en los que se insertan las agujas convencionales, las eléctricas o se realizan las presiones táctiles, actuando sobre la energía vital que discurre por el meridiano y a través de ella en los órganos y vísceras que rigen. Occidente ha simplificado el asunto despojando a la acupuntura de su importante componente filosófico y de los exhaustivos diagnósticos chinos basados en el pulso, aspecto, condiciones ambientales, etc. Afrontando la enfermedad como un desequilibrio de las dos manifestaciones de la energía vital, la energía ying y la energía yang, las agujas facilitarían el manejo de esas energías en una dirección u otra según el caso, es decir, equilibrando el exceso o el defecto. Para ello, se llevan a cabo punciones de profundidad variable aunque siempre superficiales, con un total de nueve agujas diferentes si nos atenemos al método tradicional chino, hoy fabricadas de acero pero antaño de materiales como el cobre, la plata o incluso el oro. La colocación en cada punto puede durar de 5 a 15 minutos y la efectividad de los tratamientos en ocasiones es perceptible desde la primera sesión, aunque lo habitual es que hagan falta un mínimo de tres.

BUENA PARA CASI TODO
Por su carácter preventivo, la acupuntura ha sido usada para casi todo, buscando mantener el equilibrio para que la enfermedad no hiciera acto de presencia. Nakayama lo resumía al sentenciar que «la enfermedad no es la invasión, sino la debilidad que precede a la invasión». La explicación a su efectividad se ha buscado en su capacidad para liberar endorfinas, relajando y sedando, así como otras sustancias endógenas capaces de provocar una estimulación del sistema inmunológico y la producción de defensas. Su utilización es muy amplia, mostrándose altamente efectiva en procesos dolorosos como ciática, lumbalgias, dolor de cabeza, dolor de muelas, cefaleas, neuralgias, reuma, artrosis, sinusitis, parto, etc., estando indicada en alergias, inflamaciones, colitis, diarreas, estreñimiento, hemorroides, cólicos nefríticos, impotencia, retención urinaria, problemas de reglas, mastitis, hemiplejia, insomnio, bronquitis, obesidad y desequilibrio de la presión arterial, entre otras patologías.

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